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Prediabetes: qué es, valores y cómo revertirla

Glucómetro junto a un plato saludable con verduras, pollo y aguacate

La prediabetes es la etapa en la que el azúcar en sangre ya está por encima de lo normal, pero todavía no llega al nivel de la diabetes tipo 2. Casi nunca da síntomas, y justo por eso es una oportunidad: si se detecta a tiempo, se puede revertir.

¿Qué es la prediabetes?

Como explica Mayo Clinic, tener prediabetes significa que tu glucosa en sangre es más alta de lo normal, aunque todavía no alcanza el valor de la diabetes. El cuerpo sigue produciendo insulina, pero las células responden peor a ella y el páncreas tiene que trabajar cada vez más. Si no se hace nada, con los años puede convertirse en diabetes tipo 2.

Valores de glucosa: cómo saber si tienes prediabetes

La única forma de saberlo es con un análisis de sangre. De acuerdo con Mayo Clinic, una glucosa en ayunas de 100 mg/dl o más ya indica prediabetes, igual que una hemoglobina glucosilada (A1c) a partir de 5.7 %. Valores de 126 mg/dl en ayunas o de 6.5 % de A1c corresponden ya a diabetes. El diagnóstico siempre lo confirma un médico.

¿Quién debería hacerse la prueba?

  • personas con sobrepeso o con cintura amplia;
  • quienes tienen padres o hermanos con diabetes;
  • personas que se mueven poco durante el día;
  • mujeres que tuvieron diabetes en el embarazo;
  • quienes tienen presión alta o triglicéridos elevados.

Cómo revertir la prediabetes

No hace falta un cambio radical. En el estudio del Programa de Prevención de la Diabetes, perder entre 5 % y 7 % del peso inicial redujo la probabilidad de desarrollar la enfermedad en personas de alto riesgo (NIDDK). Para alguien de 80 kg, eso equivale a unos 4 o 5 kilos.

Los CDC de Estados Unidos van más allá: su programa de cambio de estilo de vida, basado en bajar de peso y moverse más, ha demostrado reducir a la mitad el riesgo de diabetes tipo 2. Los pilares son sencillos:

  • llenar la mitad del plato con verduras y reducir refrescos y pan dulce;
  • caminar a diario, sobre todo después de comer;
  • dormir entre 7 y 8 horas;
  • repetir el análisis de glucosa según indique tu médico.

Algunas personas complementan estos hábitos con suplementos alimenticios para el equilibrio del azúcar, como los de nuestra categoría. Son un apoyo, no un tratamiento, y no sustituyen la valoración médica.